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Aprende a citar utilizando las normas ICONTEC

Quizás sientas un poco de confusión o frustración porque en tu universidad te han exigido que apliques las normas ICONTEC para normalizar tu trabajo de investigación. ¡Respira hondo y despreocúpate! En este post te explicamos de manera sencilla cómo citar las fuentes según las normas ICONTEC.

Las normas ICONTEC son aquellas que establecen los parámetros para la confección de trabajos escritos, ya sean ensayos, investigaciones, trabajos académicos, TFGs, TFMs, monografías, etcétera. Nos facilitan la tarea de darle un formato estándar en la redacción y en la citación a todos los trabajos, para que tengamos que preocuparnos de una cosa menos y podamos enfocarnos más en el contenido.

Pero, ¿qué significa ICONTEC y por qué estas normas se llaman así?

ICONTEC es el Instituto Colombiano de Normas Técnicas y Certificación, que cumple la función de establecer las normas técnicas y de calidad para profesionales y empresas. Es el instituto de normalización más reconocido en Colombia e incluye las pautas planteadas por ISO (International Organization for Standardization) y las normas APA del sistema latino. Si te interesa saber más sobre las normas APA, haz clic aquí.

Si bien gran parte de las normas ICONTEC se basa en reglamentar cómo debemos confeccionar un documento académico, en este artículo nos vamos a enfocar específicamente en las reglas para citar las fuentes de información.

Antes de comenzar, es muy importante saber concretamente qué es citar. La segunda acepción del Diccionario de la Lengua Española de la RAE, la que más se adecúa a nuestro contexto, dice que citar es: “referir, anotar o mencionar un autor, un texto, un lugar, etc., que se alega
en lo que se dice o escribe”.

Entonces, una cita sería la referencia textual o parafraseada de algo que otra persona ya ha dicho o escrito, y que sirve para respaldar o defender lo que estamos argumentando. Las normas ICONTEC para trabajos escritos nos sirven en este caso para ordenar la presentación de aquellas referencias que usemos y así facilitar el análisis y la evaluación de todas las fuentes.

Ahora que sabemos de dónde sale el nombre de estas normas, qué son las citas y por qué son importantes para todo autor, podemos comenzar con la clasificación. Las normas ICONTEC para citar pueden parecer extensas y aburridas. Por eso, decidimos ayudarte con esta explicación sencilla y completa que aborda los casos más comunes.

La primera distinción de citas que hacen las normas ICONTEC en su clasificación se remite a las citas directas breves: aquellas que llegan hasta las 5 líneas. Para este tipo de citas, se debe colocar el texto citado entre comillas, y el número que señala la cita en el pie de página se debe colocar al final, antes del signo de puntuación.

Por ejemplo:

“Me gusta imaginármelo a mi papá así: con su uniforme de los sábados consistente en pantaloncitos cortos, camisa sport y calzado con chinelas, con sus cuatro pelos locos desordenados en el tole tole, lanzándole iracundos y certeros manotazos a un colectivero de la 238 que termina por huir despavorido hacia las alturas de su castillo de hierro, mientras el público presente aplaude la venganza del odontólogo justiciero”¹.

El pie de página debe escribirse de la siguiente manera:

¹SACHERI, Eduardo. Los dueños del mundo. 2a ed. Buenos Aires: Alfaguara, 2016. p. 31.

La segunda distinción de citas que hacen las normas ICONTEC para textos escritos se remite a las citas directas extensas. Son las que ocupan más de 5 renglones. Para este caso, proponen escribirlas como un texto insertado, dejando un renglón de espacio y una sangría de 4 espacios a ambos lados que se mantiene hasta el final. Por ejemplo:

El peor árbol que existe, para que te crezca en un campito, es una palmera. Lo digo así de claro y contundente. Es un axioma. Un principio indiscutible. Puede ser que, además de ser indiscutible, sea un principio inútil. Uno de esos conocimientos que no sirven para nada. Y eso, por muchas razones: por empezar, porque es probable que para cualquiera que tenga menos de treinta años la palabra “campito” no signifique nada. Y no signifique nada, precisamente, porque los campitos están virtualmente extinguidos, como el asno salvaje sirio o el leopardo de Zanzíbar (antes de seguir adelante aclaro que los ejemplos que acabo de anotar los sé por Internet, y no porque sea especialista en zoología)².

El pie de página queda de la siguiente manera:

²SACHERI, Eduardo. Los dueños del mundo. 2a ed. Buenos Aires: Alfaguara, 2016. p. 13.

Es muy importante que cada modificación que se haga de la cita se coloque entre corchetes, y las omisiones, con tres puntos suspensivos.

Además de las citas directas, están las citas indirectas. Estas son utilizadas para hacer alusión al texto de un autor, pero usando nuestras propias palabras, o sea, parafraseando lo que éste dice. Esta cita va dentro de nuestro texto y sin comillas. El número de referencia para el pie de página va en seguida del apellido del autor, justo antes de citar su idea. Por ejemplo:

En su cuento, El diablo con una sola media, Sacheri³ dice que el mejor lugar para jugar al fútbol callejero junto a sus amigos era a mitad de la cuadra, sobre Guido Spano.

³SACHERI, Eduardo. Los dueños del mundo. 2a ed. Buenos Aires: Alfaguara, 2016. p. 35.

Por último, las citas que finalizan la clasificación que hacen las normas ICONTEC son las citas de otra cita. Parecen muy complejas, pero la cosa es simple. Se trata de las citas que hacemos de un autor quien, a su vez, ha citado a otro autor en su obra. En esencia, es una cita directa que puede ser breve o extensa, por lo que las normas son exactamente iguales. Lo que varía en este caso es la forma de armar la nota al pie, donde debemos aclarar de dónde obtuvo la cita el autor que nosotros citamos. Entonces, un pie de página de una cita de cita se escribiría de la siguiente manera:

¹DEANE, John, R. The Strange Aliance, dado por WERTH, Alexander. De Stalingrado a Berlín: Rusia en la guerra (II). Barcelona: Bruguera, 1970. p. 253.

Frecuentemente, los autores de trabajos académicos utilizan fuentes que, por sus características, clasifican como excepciones a estos casos estándares. Puede suceder que no se conozca el autor o la fecha de publicación de la fuente, o que esta tenga como soporte un medio virtual, por ejemplo.

Las normas ICONTEC contemplan todo tipo de casos en su protocolo, que se actualiza todos los años. Un profesional de la corrección de estilo experto en normas ICONTEC podría echarte una valiosa mano si tienes muchos casos de fuentes excepcionales por solucionar.

Pero si con esta información ya puedes normalizar tu TFG o TFM, ¡muy bien! Ahora que ya conoces cómo expresar la citación de fuentes siguiendo las normas ICONTEC para trabajos escritos, solo tienes que ponerlas en práctica. Al avanzar, te acostumbrarás al formato y esto te garantizará una correcta presentación formal de tus investigaciones. ¡Con seguridad, impresionarás de gran manera a los tribunales de tu universidad!

¿Tienes un problema en particular con el uso de las normas ICONTEC? ¡Déjanos un comentario para que podamos echarte una mano!

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